Lo que quiere el cliente VS lo que haríamos por plata
No es la primera vez que desde mi empresa se rechazan trabajos para terceros por incumplimiento de un trato laboral razonable. Ya sea porque, al momento de la verdad, el cliente pretende cosas distintas de las que habíamos acordado previamente, o porque la indecisión sin fin termina por quitarnos una semana de tranquilidad al equipo de trabajo. Y en síntesis el cliente en muchos casos pide un presupuesto por una cosa y termina demandado otra muy distinta.
En caso de que el presupuesto se reajuste no habría problemas, siempre se contempla un cambio de planes. Pero en la mayoría de los casos, es inconcebible que un presupuesto se modifique, porque siempre genera el descontento del cliente.
Muchos clientes creen que los que trabajamos con Internet en general somos taraditos que trabajan en el subsuelo 25 horas por días por dos mangos (con todo el respeto que se merece esta gente trabajadora). Y cuando se encuentra con lo contrario se asombra.
Recientemente tuvimos en la empresa un trabajo que tuvo que suspenderse por 5 cosas:
1º El trabajo consistía (al principio) solo en un diseño adaptado. Y luego, el pedido terminó transformándose en un diseño clonado de otros dos sitios que nada tenían que ver. Sumando optimización de ubicación de la publicidad y creación de imagen del blog. (Todo pretendido por el mismo precio inicial).
2º El cliente creía que por 3 pesos tenía cuatro personas trabajando a sus órdenes. Un poco más y teníamos que hacerle la chocolatada.
3º El trato para con nosotros sumamente desubicado y patético, propio de un jefe frustrado.
4º Una ciclotimia importante y la necesidad de generar una relación de psicoanálisis con el soporte técnico.
5º La creencia de que dominaba las herramientas que necesitaba usar y que nosotros no podíamos lograr lo que a él se le ocurría.
Y esos son momentos en los que uno tiene que preguntarse. ¿De verdad por esa plata haría este trabajo? ¿Por lo que sea, lo haría igual? La cuestión pasa por delimitar hasta dónde llega o debería llegar nuestro trabajo, y enmarcarlo en el precio que tiene para nosotros, en lo que nos cuesta y lo que significa. Sin dudas hay que plantarse.
Otro tema es el de cómo hacerlo, eso seguro.




Hay que cortar por lo sano, sin dudas.
Espero que la charlita que tuvimos el otro día ayude a resolver a futuro algunas partes de este tema y ya sabes, cualquier cosa, chiflen, que a mi hablar me gusta muchisimo, jaja.
Hay que tener mucha paciencia con los clientes. De 10, 9 son unos pesados o insoportables.
Lo malo es que la mayoría de veces no tienes elección de si lo haces o no. No te queda más remedio.
Un grosso Facu, fuera de toda joda la charla de la otra vez me quedó picando y en base a eso estamos barajando algunas decisiones.
Yo creo, Javi, que siempre hay elección. Cuando es poca plata, es más fácil decirle que no que cuando te ofrecen el mundo a tus pies… pero siempre hay alternativas, incluso donde menos las pensás. El asunto es, como diría de forma exageradísima Robert Kiyosaki, salir del camino de ratas. Una vez que sacás la cabeza del agua, ves otros panoramas más interesantes.
Yo todavía estoy en la lucha, pero creo que con Maru definimos un montón de cosas bastante interesantes que son un buen comienzo. Y -a forma de respuesta al post- creo que hay muchas cosas que no hay que hacer porque son el comienzo del fin.
Facundo: sin dudas, cortar a tiempo es lo importante. Y en cuanto a las charlas, siempre que haya algo para picar se le puede sacar provecho xD
Javi: es cierto, la mayoría de las veces nos planteamos que parte de nuestro trabajo es llegar a una solución. O sino no ganaríamos ni un peso, pero si los demás no saben manejarse con ubicación, no queda más que cortar por lo sano como ice Facu.
Sergio: ¡Tengo buenas noticias!
Maru! hola espero que se haya solucionado el problema. Recuendo que una vez te habia planteado algo parecido en el pasado, sobre los clientes que pagan y creen tener derecho a solicitar tus servicios en cualquier moento y que vos estas obligado a atenderlos.
Por eso creo que uno debe ser selectivo con los clientes, no mirar tanto el dinero sino con quien estas por trabajar y que estas por hacer. Si bien eso significa menos trabajo, tambien significa menos dolor de cabeza no te parece?
Llegué a este post porque me dijeron “mirá juanu, Maru piensa como vos” jaja!
Es muy complicado presupuestar una idea inicial que luego se va a ir modificando, el tema es preveer eso de acuerdo al cliente. He tenido muchas de estas experiencias, y una reciente que estoy intentando resolver
Éxitos con esto y con todo lo que se interponga en una modalidad de trabajo y organización, naaada es perfecto, ni mucho menos manejar un emprendimiento.
Saludos!
Estoy de acuerdo con tu idea; es muy difícil que el cliente entienda las cosas y, además, mantenga las cosas tal cual lo tratado.
Yo creo que más vale cobrar un poco de más, para amortizar los dolores de cabeza posteriores, porque le tirás un precio a un trabajo que -teóricamente- lo sacás en una semana, y termina llevándote un mes, y perdés mucho tiempo (y dinero, en definitiva).
Ser selectivos con los clientes es una buena técnica para evitar problemas, me parece razonable.
Gonzalo: ser selectivos con los clientes suena a “hola soy un diseñador maniático” pero sin dudas es necesario. Hay veces que desde el principio identificamos la clase de cliente, el asunto es cuando se camufla.
Pero por suerte pudimos sortear el problema, y a pesar de que el trabajo no se llevará a cabo, la otra parte salió contenta.
Juanu: Zúmbale, pensamos lo mismo xD Y evidentemente son más los que se suman. Así que es un tema que presta para poner en común las experiencias.
¡Fuerza con los inconvenientes! Nosotros, con el nuestro, ya estamos en paz
Zim: si, una de las opciones es la de incorporar como un plus al presupuesto considerando desbarajustes del trato. Pero hay veces que metiendo a todos en la misma bolsa solo perjudicamos o ahuyentamos a los clientes ideales.
Pero me parece piola que se defienda la postura de “uno tiene que elegir para quién, por cuánto, y cómo se trabaja”.
Saludos a todos!
Yo no trabajo más, leí “Padre Rico, Padre Pobre” y me voy a dedicar a explotar a los chicos que vengan creyendo que los puedo hacer ricos. ¿Qué te parece?
Sergio, los libros te están consumiendo ajajaj
(aunque te pasaste recomendando SOBREVIVIR NO ES SUFICIENTE)
Sergio: Nooo! Qué buena idea xD El único problema es que te tendrían que reconocer como un gurú del dinero para acceder a “aprender con vos”. ¿Cuánto tardarías en refregárselo por la cara?
Juanu: Claro, Sergio se alimenta a base de libros. Ayer se comió una paparazzi de septiembre porque no tuvo tiempo de leer otra cosa. Con un poco de salsa tártara, claro. Jajaja!
Estuvieron bien con la desición.
Hay mucha gente que se pasa de viva y se suben al carro, a veces lo mejor es decir que no.